¿Un “Ferrari” en el Cusco?


PUNTOS DE VENTA "SÍ SE PUDO"

 

Siempre pensé que el mundo del fútbol es como la sucia política, pero en “chiquito”.

Me tocó comprobarlo luego de que los jugadores salvamos al equipo el año 2010.

Nos entusiasmamos al pensar que con esta nueva directiva, el equipo tomaría un mejor rumbo, pero más temprano que tarde nos tocó comprobar que sería todo lo contrario.

La peleas entre los “nuevos dirigentes” empezaron a llegar y las ambiciones a aparecer. ¡Que si usamos esta marca de ropa o mejor la otra!, cuando en el fondo no importaba la mejor oferta, sino cuál de ellas le regalaba más ropa al encargado de elegirla.

Lo mismo pasó con las entradas, pedir en exceso de “cortesía”, cuando en realidad no eran tantos los invitados.

Lo cierto es que rezó aquel dicho: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Aunque también aplicó el de “Divide y reinaras”…Y sí que lo logró…Tanto que hasta a mí me convenció.

Lo cierto es que desde aquel año, el equipo ya no fue el mismo, acostumbraron al hincha a pelear siempre el descenso y ver a sus equipos sin las figuras de antaño.

Aquel argumento inteligente, de culpar de todo al que lo gobernó durante más de veinte años, funcionó. Manejaron el dinero que PRESTABAN como se les antojaba, total, lo que buscaban era adueñarse del club y hasta cambiarle el nombre, sin siquiera preocuparse de buscar auspiciadores, generar ingresos o aperturar el club a los socios, que por millares esperaban ayudarlo.

Hoy veo con pena como el club se encuentra al borde del abismo. Dependiendo de la suerte para mantenerse en primera, y a los verdaderos responsables culpando a los jugadores que salvaron al equipo, de aquella crisis, inventando “contratos inflados”, cuando los jugadores por ayudar al equipo aceptaron PRORRATEAR sus deudas y evitar así ser sancionados por la Agremiación de Futbolistas.

Espero que con la llegada de la nueva administración, por fin se pongan las cosas en orden, pero que no suceda lo mismo que en la política, que exijan cuentas claras a las anteriores administraciones, sin importarles si tal o cual “periodista mercenario” los ataca por su canal de televisión, con la publicidad de los responsables a sus espaldas.

Cienciano merece ser manejado correctamente. Tiene el potencial para convertirse en una gran institución y sacarle lustre a esas dos estrellas internacionales, que no solo enorgullecen a los cusqueños o a quienes ayudamos a ponerlas en su pecho, sino a todos los peruanos, que orgullos al lograrlas, las festejaron en cada rincón de nuestro amado país.

No volvamos a dejar que Cienciano vuelva a ser como aquel precioso auto Ferrari, que manejado por oportunistas ambiciosos, lo conduzcan como si fuera una vieja combi.

¡Kausachum Cienciano!