¡El mousse del guapo!


PUNTOS DE VENTA "SÍ SE PUDO"


Recuerdo un entrenamiento el año 2005, ese día entrenamos en el estadio Garcilaso a las nueve de la mañana.

El camerino quedaba exactamente debajo de la tribuna oriente del estadio y solo lo dividía una puerta de la calle y de la urbanización “Cuatro Torres”. Al entrar aparecía un espacio grande sobre la izquierda con asientos pegados a la pared donde nos cambiábamos y sobre la derecha un ingreso grande al área de baños donde además de los sanitarios habían dos espejos sobre dos lavatorios.

Esa mañana mientras nos preparábamos para el entrenamiento, empezamos a molestar a Alex Araujo; hoy segundo arquero de Cristal; al ver que se probada una lycra debajo del short; en realidad lo único que buscábamos era cualquier excusa para bromear y hacer amena la mañana.

Como ya estaba acostumbrado, no nos hacía caso y ante cada broma sobre su ropa lo único que hacía era buscar “agarrar de punto” a otro jugador.

Mientras lo “vacilábamos” de “maricón” por usar esa prenda ajustada, no encontró mejor salida que buscar un nuevo objetivo de burlas. Y mientras buscaba con quien distraer la atención, vio mirándose al espejo y acicalándose el cabello a Jimmy Flores.

Jimmy es una persona extremadamente cuidadosa de su apariencia, pasa horas frente al espejo,  no había forma de encontrarle la ropa ajada ni mucho menos sucia, siempre entrena con el polo debajo del short, es imposible encontrarlo sin olor a perfume y para completar esa apariencia metrosexual, su voz ronca es parecida al locutor de madrugada de Radio Ritmo Romántica.

Así que Alex decidió enfilar sus baterías hacia Jimmy y dijo :–¿que tanto me joden si acá el maricón es Jimmy?, miren como se mira al espejo y se pone esa “cosa” en la cabeza– . Al escuchar esas palabras, Jimmy sorprendido y mirándolo por el espejo mientras tenía las manos acomodando su cabello respondió con su voz de locutor :–Alex, el hecho que use mousse no significa que sea cabro–, lo que en vez de ayudarlo ocasionó la burla de todos los jugadores y Alex contraatacó diciendo :–¿Ya ven que sí es cabro?

Desde ese día, cada vez que queríamos molestar a Alex, éste inmediatamente buscaba a Jimmy y fingiendo su voz ronca le decía –Hola guapo, ¿Me prestas tu mousse?– y eso era suficiente para desviar nuevamente al atención de los muchachos y ya no lo “jodamos” a él.